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Pie plano en adultos: ¿por qué aparece o empeora con los años?

Foto del escritor: Dr. Alex Santamaria - Talus foot doctors
Dr. Alex Santamaria - Talus foot doctors
23 oct
10 min de lectura

"¿Antes tenías más arco plantar y ahora notas un pie más plano? Descubre por qué puede cambiar con los años, qué síntomas debes vigilar y cuándo conviene consultar a un especialista."


El descenso del arco plantar en adultos puede modificar la forma y el apoyo del pie. Imagen generada con IA y revisada por el equipo médico de Talus Foot doctors.
El descenso del arco plantar en adultos puede modificar la forma y el apoyo del pie. Imagen generada con IA y revisada por el equipo médico de Talus Foot doctors.

«Doctor, antes tenía arco en este pie. ¿Por qué ahora lo tengo cada vez más plano?»


A veces, el primer cambio no se nota al mirar el pie, sino al calzarse. Una zapatilla empieza a deformarse por dentro, el zapato aprieta donde antes no molestaba o aparece dolor detrás del hueso interno del tobillo.


Otras personas descubren que uno de sus pies tiene menos arco que el otro, aunque no recuerdan cuándo empezó a cambiar.


Tener los pies planos de adulto no significa necesariamente tener un problema. Pero que un pie esté cambiando de forma merece atención, especialmente si aparecen dolor, pérdida de fuerza o dificultades para caminar.¹


¿Es una consecuencia normal de la edad? ¿Puede seguir empeorando? ¿Tiene tratamiento?

La respuesta depende de lo que esté provocando ese cambio.



¿Se puede desarrollar pie plano siendo adulto?


Sí. Una persona puede tener un arco plantar visible durante años y comenzar a perderlo en la edad adulta.


Es lo que habitualmente conocemos como pie plano adquirido del adulto. Sin embargo, esta expresión describe un cambio en la forma del pie, no una única enfermedad.


En algunos pacientes intervienen lesiones tendinosas o ligamentarias; en otros, problemas articulares, secuelas de traumatismos o determinadas enfermedades neurológicas.¹,³


Una de las alteraciones que debemos considerar es la deformidad progresiva por colapso del pie, conocida como PCFD.


En ella pueden combinarse el descenso del arco, la desviación del talón hacia fuera y cambios en la posición de la parte delantera del pie.²


Aunque su nombre incluya la palabra «progresiva», eso no significa que todas las personas empeoren continuamente.


Tampoco cualquier pie que se aplana durante la edad adulta tiene necesariamente una PCFD.


Por eso, antes de hablar de tratamiento necesitamos saber qué está ocurriendo.



¿Por qué se aplana el pie con los años?


El arco plantar se mantiene gracias al trabajo conjunto de huesos, articulaciones, ligamentos y tendones.


Cuando alguna de estas estructuras pierde parte de su capacidad para estabilizar el pie, las cargas pueden repartirse de otra manera y favorecer cambios en su posición.


El tendón tibial posterior


Este tendón pasa por detrás del maléolo interno, el hueso que sobresale en la cara interna del tobillo.


Participa en la estabilidad del pie y en el control de sus movimientos.


Cuando está afectado, puede provocar dolor, inflamación o dificultad para ponerse de puntillas. En algunos pacientes, su pérdida de función contribuye al descenso del arco.¹


Persona señalando la parte interna del tobillo, zona donde pueden aparecer molestias relacionadas con el tendón tibial posterior. Imagen generada con IA y revisada por el equipo médico de Talus Foot doctors.
Persona señalando la parte interna del tobillo, zona donde pueden aparecer molestias relacionadas con el tendón tibial posterior. Imagen generada con IA y revisada por el equipo médico de Talus Foot doctors.

Sin embargo, no todo pie plano adquirido se debe a una lesión del tibial posterior, ni cualquier dolor en la parte interna del tobillo significa que este tendón esté lesionado.


Los ligamentos que sostienen el arco


Los ligamentos también ayudan a mantener la estabilidad de la parte interna del pie.


Uno de ellos es el spring ligament o ligamento calcaneonavicular plantar. Su alteración puede contribuir a determinadas deformidades, incluso sin una rotura completa del tibial posterior.²,³


En ocasiones hay varias estructuras afectadas simultáneamente.


¿Influyen el peso, la edad o las lesiones anteriores?


Existen factores que pueden asociarse con algunas formas de pie plano adquirido, como el exceso de peso, ciertas alteraciones metabólicas, enfermedades articulares, traumatismos previos o limitaciones de movilidad.¹,³


Que exista un factor de riesgo no significa que necesariamente vayas a desarrollar un pie plano.


Del mismo modo, cumplir años no explica por sí solo por qué uno de tus pies empieza a cambiar de forma.



Cinco señales de que tu pie puede estar cambiando


En ocasiones, el dolor aparece antes de que el descenso del arco sea evidente.


Estas son algunas señales que conviene reconocer:


  1. Un pie parece cada vez más plano. Especialmente cuando antes existía más arco o la diferencia respecto al otro pie es reciente.

  2. Dolor detrás del hueso interno del tobillo. Puede acompañarse de hinchazón y aumentar al caminar.

  3. El talón empieza a desviarse hacia fuera. A veces se aprecia mejor al observar ambos pies desde atrás.

  4. Cuesta ponerse de puntillas con una sola pierna. Puede indicar dolor o pérdida de función, aunque esta maniobra aislada no confirma un diagnóstico.

  5. Aparecen rigidez o molestias en la parte externa del pie. En determinados casos pueden relacionarse con cambios más complejos en la alineación.¹,³


No hace falta presentar todos estos síntomas. También puede haber cambios de forma con relativamente poco dolor.


Si las molestias comienzan detrás del maléolo interno, puedes ampliar la información en ¿Te duele el tobillo por dentro? 7 causas y cuándo preocuparse.


¿Es normal que un pie se vuelva más plano con la edad?


Hay adultos que siempre han tenido poco arco y realizan una vida completamente normal.


Eso es distinto de observar cómo uno de los pies cambia progresivamente de forma.

Imagina a alguien que ha caminado durante años sin molestias y, en pocos meses, descubre que el calzado ya no le encaja igual. Quizá también le cuesta elevar el talón o siente dolor después de una jornada larga.


No significa necesariamente que exista una lesión grave. Pero tampoco debemos considerarlo un cambio inevitable del envejecimiento.


Una deformidad nueva, especialmente si es asimétrica o se acompaña de pérdida de función, merece una exploración.



Pie plano flexible y rígido: ¿por qué importa la diferencia?


Cuando exploramos un pie plano adquirido comprobamos si conserva movilidad y si podemos corregir parcialmente su posición.


Esta diferencia ayuda a comprender el problema, aunque no determina por sí sola el tratamiento.¹,³

Situación

Qué podemos observar

Qué significa

Pie plano de toda la vida, sin molestias

Arco bajo y buena función

Puede no necesitar tratamiento

Pie que comienza a perder arco

Cambio reciente, con dolor o sin él

Debemos identificar la causa

Deformidad flexible

La posición puede corregirse parcialmente

Conserva movilidad, pero puede ser sintomática

Deformidad rígida

Movilidad limitada, a veces con artrosis

Necesita valorar las articulaciones afectadas

⚠️ Esta tabla es orientativa y no permite establecer un diagnóstico por sí sola


Para conocer los distintos tipos de pie plano, consulta nuestra guía Pie plano con dolor: causas, síntomas y diagnóstico.


¿Cómo se diagnostica el pie plano adquirido del adulto?


La primera pregunta suele ser cuándo empezó el cambio.



Médico especialista explorando el talón y la movilidad del tobillo de un adulto durante una consulta. Imagen generada con IA y revisada por el equipo médico de Talus Foot doctors.
Médico especialista explorando el talón y la movilidad del tobillo de un adulto durante una consulta. Imagen generada con IA y revisada por el equipo médico de Talus Foot doctors.

Queremos saber si antes existía arco plantar, si ha habido alguna lesión, dónde aparecen las molestias y qué actividades se han vuelto difíciles.


Después observamos la posición de los talones, la movilidad, la función de los tendones y cómo se comporta el pie durante el apoyo.


Cuando sospechamos una deformidad adquirida, las radiografías realizadas de pie y soportando el peso corporal son especialmente útiles para estudiar la alineación.⁴


En determinados casos necesitamos una ecografía o una resonancia para valorar tendones y ligamentos. La tomografía puede aportar información adicional sobre huesos y articulaciones en deformidades complejas.


No todos los pacientes necesitan las mismas pruebas. Las indicamos cuando pueden aportar información relevante para el diagnóstico o el tratamiento.



¿Tiene tratamiento el pie plano adquirido?


Sí. En determinados pacientes podemos controlar las molestias y mejorar la función sin necesidad de cirugía.¹,⁵


El tratamiento depende de la causa, la flexibilidad del pie y las actividades que el paciente desea recuperar.


Plantillas y ortesis


Las plantillas pueden ayudar a aliviar molestias, aunque no todos los pies planos las necesitan. Imagen generada con IA y revisada por el equipo médico de Talus Foot doctors.
Las plantillas pueden ayudar a aliviar molestias, aunque no todos los pies planos las necesitan. Imagen generada con IA y revisada por el equipo médico de Talus Foot doctors.

Las plantillas y otros dispositivos de soporte pueden ayudar a reducir el dolor y mejorar la función en determinadas personas.


Existen ortesis que también sujetan el tobillo y ofrecen un control diferente al de una plantilla convencional.⁶


Ahora bien, hay que distinguir entre sentirse mejor y corregir permanentemente la deformidad.


Que una ortesis modifique la posición del pie mientras se utiliza no demuestra que consiga detener los cambios estructurales a largo plazo.


Eso no significa que sea inútil. Si permite caminar con menos dolor y recuperar actividades, puede estar cumpliendo su objetivo.


¿Sirven los ejercicios?


En pacientes seleccionados, especialmente cuando existe una alteración funcional del tibial posterior, la rehabilitación puede ayudar a mejorar el dolor y la función, aunque la evidencia disponible sigue siendo limitada.⁷


Pero no todos los pies planos necesitan los mismos ejercicios.


Tampoco podemos asegurar que el fortalecimiento reconstruya de forma permanente un arco que ha descendido por una deformidad estructural.


Según el caso, también puede ser necesario modificar temporalmente la actividad, adaptar el calzado o utilizar otras medidas de soporte.




¿Has notado que uno de tus pies está perdiendo arco?


Si el cambio es reciente, tienes dolor o cada vez te cuesta más caminar, conocer la causa puede ayudarte a decidir qué hacer.


En Talus Foot doctors valoramos la alineación, la movilidad y la función del pie para orientar el tratamiento.


No todos los pies planos necesitan tratamiento. Pero un pie que está cambiando merece que averigüemos por qué.




¿Cuándo es necesario operar un pie plano en adultos?


La cirugía no es inevitable.


Puede valorarse cuando el dolor y las limitaciones persisten pese a un tratamiento conservador adecuado o cuando las características de la deformidad justifican estudiar una corrección quirúrgica.¹,⁸


No existe una única operación válida para todos los pacientes.


En algunas deformidades flexibles pueden utilizarse procedimientos para mejorar la alineación de los huesos, combinados cuando corresponde con técnicas sobre tendones o ligamentos.


Si existe rigidez importante o artrosis, en determinados casos puede ser necesario fusionar algunas articulaciones.⁸


La decisión depende de las estructuras afectadas, la movilidad y los objetivos del paciente.


La recuperación puede ser prolongada y ninguna intervención garantiza un resultado perfecto.



¿Qué pasa si el pie sigue aplanándose y no hago nada?


La evolución varía entre pacientes.


Algunas deformidades permanecen relativamente estables. Otras pueden asociarse con más dolor, rigidez o alteraciones articulares.¹,³


No podemos predecir que cualquier pie plano adquirido terminará necesitando cirugía.


Lo razonable es identificar la causa y valorar su evolución cuando esté indicado, sin esperar necesariamente a que el dolor sea intenso.



¿Cuándo deberías consultar?


Si siempre has tenido los pies planos y puedes realizar tus actividades sin dolor, no hay motivo para tratarlos únicamente por su apariencia.


En cambio, conviene solicitar una valoración si aparecen:


  • Cambios progresivos en la forma de uno de tus pies, especialmente si antes tenía más arco.

  • Dolor persistente, pérdida de fuerza o dificultad para caminar, sobre todo cuando aumenta con el tiempo.

  • Rigidez, inflamación o una limitación funcional nueva, aunque las molestias no sean muy intensas.


Si aparece dolor intenso repentino, imposibilidad para apoyar tras una lesión o hinchazón importante con fiebre, enrojecimiento o mal estado general, busca atención médica urgente.


Si el dolor se concentra en la planta, puedes consultar Dolor en el arco del pie: causas según dónde te duele.


Preguntas frecuentes sobre el pie plano en adultos


¿Puedo tener pie plano de adulto si antes tenía el arco normal?

Sí. Algunas alteraciones tendinosas, ligamentarias o articulares pueden modificar la alineación del pie durante la edad adulta.¹,³


¿Es preocupante tener un pie más plano que el otro?

No necesariamente. Pero si la diferencia es nueva, aumenta progresivamente o se acompaña de síntomas, conviene estudiarla.


¿El pie puede empeorar aunque no me duela mucho?

Puede haber cambios en la forma del pie sin un aumento proporcional del dolor. Por eso también valoramos la alineación, la movilidad y la función.¹,³


¿Las plantillas pueden evitar una operación?

Pueden ayudar a controlar los síntomas en determinados pacientes. Eso no demuestra que eviten de forma definitiva una cirugía que, de otro modo, habría sido necesaria.⁶


¿Todos los adultos con pie plano acaban necesitando cirugía?

No. Tener los pies planos no implica necesitar una operación. La indicación depende de los síntomas, la deformidad y las alternativas de tratamiento.¹,⁵



Pie plano en adultos: lo importante es saber por qué está cambiando


Hay personas que han tenido los pies planos toda la vida y nunca han necesitado tratamiento.


Otras llegan a consulta porque antes tenían más arco, ahora les duele el tobillo o descubren que uno de sus pies está cambiando de forma.


Aunque ambas situaciones puedan parecer similares, no necesariamente tienen el mismo origen.

La pregunta importante no es cuánto arco tiene tu pie, sino por qué está cambiando y cómo está funcionando.


En Talus Foot doctors creemos que un buen diagnóstico es el punto de partida para decidir qué necesita cada paciente.


Queremos ayudarte a caminar, trabajar y disfrutar de tus actividades con la mayor comodidad posible.


Si has notado que uno de tus pies está perdiendo arco o tienes dificultades para caminar, una valoración especializada puede ayudarte a conocer la causa y las opciones de tratamiento.



Artículo escrito y revisado por el Dr. Alex Santamaría


El Dr. Alex Santamaría es traumatólogo especialista en pie y tobillo y cofundador de Talus Foot doctors. Su actividad clínica se centra en el diagnóstico y tratamiento de patologías como el esguince de tobillo, la fascitis plantar, el tendón de Aquiles, el dolor de talón, las lesiones deportivas y los trastornos biomecánicos que afectan al pie y al tobillo.


Conoce al Dr. Alex Santamaría y al equipo de Talus Foot doctors.

✅ Artículo revisado y validado médicamente por el Dr. Alex Santamaría. ⚠️ Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye una valoración médica. Si el dolor es intenso, persiste varios días, aparece tras un traumatismo o impide apoyar el pie con normalidad, es recomendable consultar con un especialista. 🤖 Las imágenes de este artículo han sido generadas mediante inteligencia artificial con fines ilustrativos y revisadas por el equipo editorial de Talus Foot Doctors. No representan pacientes ni casos clínicos reales, salvo que se indique expresamente lo contrario.


Referencias

1 Henry JK, Shakked R, Ellis SJ. Adult-Acquired Flatfoot Deformity. Foot & Ankle Orthopaedics. 2019;4(1):2473011418820847. DOI: 10.1177/2473011418820847. - 2. Myerson MS, Thordarson DB, Johnson JE, et al. Classification and Nomenclature: Progressive Collapsing Foot Deformity. Foot & Ankle International. 2020;41(10):1271-1276. DOI: 10.1177/1071100720950722. - 3. Dressler HB, de Carvalho KAM, Zambelli R, Mansur NSB, de Cesar Netto C. Acquired Pes Planovalgus: Current Concepts — From Adult Acquired Pes Planovalgus to Progressive Collapsing Foot Deformity. Revista Brasileira de Ortopedia. 2024;59(6). DOI: 10.1055/s-0044-1793823. - 4. Polichetti C, Borruto MI, Lauriero F, et al. Adult Acquired Flatfoot Deformity: A Narrative Review about Imaging Findings. Diagnostics. 2023;13(2):225. DOI: 10.3390/diagnostics13020225. - 5. American Orthopaedic Foot & Ankle Society (AOFAS). Adult Acquired Flatfoot Deformity. FootCareMD. - 6. Khaliliyan H, Vosoughi AR, Bahramizadeh M, et al. Clinical and biomechanical outcomes of orthotic devices for progressive collapsing foot deformity: a systematic review and meta-analysis. Foot and Ankle Surgery. 2026;32(1):1-10. DOI: 10.1016/j.fas.2025.05.012. - 7. Ross MH, Smith MD, Mellor R, Vicenzino B. Exercise for posterior tibial tendon dysfunction: a systematic review of randomised clinical trials and clinical guidelines. BMJ Open Sport & Exercise Medicine. 2018;4. DOI: 10.1136/bmjsem-2018-000430. - 8. Sangeorzan BJ, Hintermann B, de Cesar Netto C, et al. Progressive Collapsing Foot Deformity: Consensus on Goals for Operative Correction. Foot & Ankle International. 2020;41(10):1299-1302. DOI: 10.1177/1071100720950759.

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