Antes enfermas que sencillas… ¿Pueden las uñas semipermanentes y de gel dañar tu salud?
- Ana Delgado Guirao - Talus foot doctors

- 18 jun
- 9 min de lectura
"Las uñas semipermanentes, de gel y otras técnicas de manicura han revolucionado el mundo de la estética, pero también han dado lugar a nuevas patologías ungueales. Revisamos qué dice la ciencia sobre sus posibles riesgos, desde la fragilidad ungueal y las alergias hasta la exposición a radiación ultravioleta, y te explicamos cómo cuidar tus uñas sin poner en riesgo su salud"

Las uñas semipermanentes, de gel y otros tratamientos estéticos ungueales se han convertido en una práctica habitual y muy extendida en nuestra sociedad.
Sin embargo, en la consulta especializada observamos cada vez con más frecuencia pacientes con inflamación periungueal, fragilidad ungueal, alergias o deformidades relacionadas con estas técnicas.
¿Son realmente seguras? ¿Pueden producir lesiones permanentes? ¿Es cierto que las lámparas ultravioleta utilizadas en algunas manicuras aumentan el riesgo de cáncer de piel?
En este artículo revisamos la evidencia científica disponible y analizamos los posibles efectos de la cosmética ungueal sobre la salud.
Retrocedemos al siglo pasado, durante la década de los años veinte, cuando Eleanor Roosevelt (primera dama de Estados Unidos entre los años 1933 y 1945) se convirtió en un icono de la moda incorporando a su imagen personal el uso de esmaltes de uñas.
Su influencia contribuiría a popularizar este producto, provocando que la industria desarrollara barnices cada vez más variados y duraderos o de mejor calidad. Surgirían técnicas de manicura y profesionales expertos en la materia.
El uso de esmaltes de uñas como accesorio de belleza había llegado para quedarse y se extendería a nivel mundial.
¿Qué es realmente el esmalte de uñas?
Aunque cueste de creerlo, los esmaltes de uñas se basan en la composición de la pintura de los automóviles.
Su creación surge tras la Primera Guerra Mundial y son introducidos en París alrededor del año 1920. La maquilladora Michelle Menard se inspiró en la pintura brillante de los automóviles para crear una fórmula de color duradera y brillante.

Posteriormente, los hermanos Revson junto a Charles Lachman (fundadores de Revlon, en 1932), perfeccionarían la fórmula. Sustituirían los tintes por pigmentos opacos, permitiendo una cobertura total en colores sólidos. Lanzaron tonos icónicos como «Cherries in the Snow».
Los esmaltes de uñas se componen de variadas sustancias químicas, entre las que destacan la nitrocelulosa, el tolueno y el formaldehído, diluidos en acetato de etilo o de butilo.
También pueden contener óxidos de cromo, de hierro, de estaño o de titanio; alcoholes como el isopropílico o la diacetona; ácidos como el trimetílico o el cítrico y otra serie de compuestos.
Cada elemento químico le aporta una serie de propiedades. Así, las resinas (9% de la composición), como el formaldehído, están para aumentar el brillo, la resistencia y la fijación de la película.

En el caso de los esmaltes hipoalergénicos, dicho elemento se sustituye por resinas de alquil poliéster. Los plastificantes (6%), usualmente el ftalato de dibutilo y alcanfor, mejoran la flexibilidad y previenen la contracción. Los solventes (37%) permiten la composición líquida y los acrilatos (14%) les confieren la resistencia al agua.
El ftalato de dibutilo, el tolueno y el formaldehído, componentes conocidos como el «trío tóxico», son agentes nocivos para nuestra salud, por lo que las empresas fabricantes tratan de innovar, sustituyendo estos productos por otros que no sean perjudiciales.
Principales componentes de los esmaltes de uñas y sus posibles efectos
Componente | Función principal | Posibles efectos adversos |
Formaldehído | Fijación y resistencia | Irritación, alergias, sequedad |
Tolueno | Solvente | Irritación cutánea y respiratoria |
Ftalato de dibutilo | Flexibilidad | Potencial toxicidad sistémica |
Acrilatos | Impermeabilidad | Dermatitis alérgica |
Acetona | Eliminación del esmalte | Deshidratación y fragilidad ungueal |
Con el tiempo han ido surgiendo otro tipo de esmaltados, como son las uñas prefabricadas (uñas compuestas de finas capas de plástico que se pegan a la lámina ungueal con un adhesivo, el cianocrilato), las uñas de porcelana (uñas esculpidas, que se trabajan con una mezcla de líquido y polvo a temperatura ambiente sobre la propia uña) y las uñas de gel (similares a la anterior, tienen mejor acabado, pero su elaboración es más costosa y requiere de luz ultravioleta para la polimerización y el endurecimiento de sus componentes).
El esmaltado permanente es la técnica más actual y más utilizada. Se basa en los mismos principios de las uñas de gel, con un acabado más fino e igual de duradero.
¿Pueden tener efectos nocivos para la salud los esmaltes de uñas o las técnicas de manicura?
La manicura es una práctica habitual y muy instaurada en nuestra sociedad. Puede realizársela uno mismo en casa con utensilios adquiridos en el mercado o en centros especializados, si se requiere de un profesional.
Sin embargo, esta costumbre tan normalizada puede conllevar riesgos para la salud si no se realiza correctamente o si los productos provocan algún tipo de reacción en la piel de los usuarios.
Veamos cuáles son los efectos nocivos más habituales descritos en la consulta médica.
Paroniquia o inflamación del tejido periungueal
La paroniquia cursa con dolor y enrojecimiento difuso, e incluso puede haber parestesia (alteración de la sensibilidad) de las uñas afectadas.
Su causa puede estar relacionada con los traumatismos al retirar la cutícula o bien con una reacción irritativa a determinados compuestos, como los quitaesmaltes (como la acetona o el acetato de butilo) y las quitacutículas (contienen sustancias alcalinas, que predisponen a dermatitis de contacto, por lo que su uso se está eliminando).
Aunque estos productos sólo entran en breve contacto con la uña, su uso frecuente puede llegar a irritar el tejido periungueal y desarrollar paroniquia.
Uñas acrílicas
El ácido metacrílico se utiliza en la imprimación de uñas acrílicas. Es un agente irritante fuerte que puede llegar a producir quemaduras en el tejido periungueal.

Puede ser neutralizado con jabón de bicarbonato de sodio.
Endurecedores de uñas
Existen dos tipos de endurecedores, por un lado las lacas de uñas constituidas por una concentración variable de resinas, solventes y vitaminas varias, y luego aquellos que modifican químicamente la estructura de la lámina ungueal, compuestos por formaldehído en una concentración no superior al 2%.
Esta última sustancia, en contacto con la uña, puede causar una decoloración azulada, roja o amarilla, paroniquia, onicólisis, hiperqueratosis subungueal y sequedad en los pulpejos.
Como alternativa al formaldehído se emplea el dimetil urea al 2%, que al parecer no presenta tantos efectos secundarios.
Reacciones alérgicas
Se estima que el 3 % de la población general presenta alergia al esmalte de uñas. Los productos empleados en cosmética ungueal pueden producir dermatosis alérgica de contacto o dermatitis irritativa ortoérgica.
El principal alérgeno es el p-toluen sulfonamida/formaldehído. Otros alérgenos incluyen monómeros de acrilatos y cianocrilatos, utilizados en la aplicación de uñas artificiales.
Onicólisis
La onicólisis consiste en la separación de la lámina ungueal del lecho, otorgándole un color blanquecino a la uña debido al aire que pasa a ocupar ese espacio.
La onicólisis puede ser traumática, debida al propio acto de la manicura o al uso de uñas artificiales por su longitud y la palanca que ejercen, o secundaria a una paroniquia o dermatitis alérgica.
Onicosquisis y uñas quebradizas
La onicosquisis es un signo de uñas secas y frágiles, que se manifiesta con un aspecto agrietado de la lámina en sentido transversal.
El uso frecuente de detergentes, sustancias alcalinas, quitaesmaltes y otros disolventes deshidratan la lámina ungueal conduciendo a esta patología. Se estima que el 20 % de la población, mayoritariamente mujeres, la padece.
Cambios de color y alteraciones de la lámina ungueal
Los pigmentos que contienen las lacas pueden llegar a pigmentar la lámina ungueal de un color amarillento-anaranjado, especialmente la cutícula.
Si la penetración es superficial, puede desaparecer mediante un simple raspado. En caso contrario, será necesario esperar al crecimiento de la uña para su resolución.
Asimismo, pueden aparecer pequeñas granulaciones de queratina en la superficie ungueal, haciendo que la uña sea más friable y requiriendo igualmente el crecimiento ungueal para su desaparición.
¿También están expuestos los profesionales de la manicura?
La respuesta es sí. Diversos estudios clínicos muestran casos de reacciones alérgicas a distancia en profesionales de la manicura, especialmente en:
Párpados.
Mitad inferior de la cara.
Laterales del cuello.
Parte superior del tórax.
Cuando se sospecha una dermatitis aerotransportada secundaria a la evaporación de productos cosméticos durante su manipulación, deben realizarse baterías específicas de pruebas epicutáneas que incluyan agentes propios de la cosmética ungueal.
También existe el riesgo de sufrir quemaduras extensas accidentales debido al uso de cianocrilato durante la manicura.
Aplicado sobre piel normal en presencia de fibras de algodón, puede desencadenar una reacción térmica acelerada capaz de producir quemaduras extensas. Por este motivo, debe evitarse el uso de guantes de algodón durante la práctica profesional de la manicura.
¿Las lámparas UV utilizadas en las uñas de gel son seguras?

Otra advertencia importante surgió en el año 2009, tras el reporte de dos casos clínicos en los que dos usuarias de uñas de gel desarrollaron un cáncer cutáneo no melanoma (carcinoma espinocelular in situ) en el dorso de las manos después de múltiples exposiciones a lámparas UV durante el proceso de confección de las uñas.
El estudio demostró que la exposición a estas lámparas durante diez minutos cada dos semanas equivaldría aproximadamente a una radiación extra de entre 1,5 y 2,7 minutos diarios de radiación UVA solar, además de una exposición adicional equivalente a 17-26 segundos diarios de radiación UVB.
Desde entonces, las recomendaciones dermatológicas para las personas que utilizan regularmente lámparas UVA incluyen:
Emplear gafas protectoras frente a radiación ultravioleta tanto en profesionales como en usuarios.
Utilizar protector solar antes de la exposición.
Colocar una tela blanca sobre las manos al introducirlas bajo la lámpara UV.
Proteger igualmente cara, cuello y brazos en los profesionales expuestos de manera continuada.
Preguntar por el uso de medicamentos fotosensibilizantes, ya que pueden incrementar los efectos de la radiación ultravioleta.
La patología ungueal: una afección frecuente y de difícil manejo
Como ya hemos comentado en artículos anteriores, la uña, esa estructura pequeña y de apariencia sencilla, puede enfermar por causas muy diversas y su diagnóstico resultar complejo.
De hecho, algunas enfermedades ungueales son extraordinariamente frecuentes. La más habitual es la onicomicosis o infección por hongos en las uñas, responsable de una gran parte de las consultas relacionadas con patología ungueal. Si deseas conocer más sobre sus síntomas, factores predisponentes y opciones terapéuticas, te recomendamos leer nuestro artículo ONICOMICOSIS: Una infección frecuente en las uñas
Muchas de estas alteraciones pueden incluso constituir manifestaciones clínicas de patologías potencialmente graves, como la artritis psoriásica o el melanoma maligno del aparato ungueal.
Asimismo, determinadas alteraciones de las uñas adquieren una especial relevancia en pacientes diabéticos, en quienes pequeñas lesiones aparentemente banales pueden favorecer infecciones, ulceraciones y complicaciones de difícil manejo. Puedes profundizar en este aspecto en nuestro artículo pie diabético: las señales de alarma que nunca deberías ignorar.
El lento crecimiento de la uña, así como su estructura queratinizada, que dificulta una penetración eficiente de muchos medicamentos, hace que los tratamientos sean frecuentemente prolongados.
Este aspecto, sumado a la creciente tendencia actual de culto al cuerpo y a la belleza, provoca en muchos pacientes afectados por patología ungueal una verdadera frustración y ansiedad por resolver su problemática.

¿Puede la cosmética ungueal convertirse en una herramienta terapéutica?
Entonces, ¿podemos encontrar en los esmaltes de uñas y en la cosmética un recurso para paliar los efectos de determinadas patologías ungueales?
Existen estudios en pacientes con alteraciones ungueales, como la traquioniquia, la onicorrexis, las líneas de Beau o el pterygium, tratados mediante uñas de gel, cuya puntuación media de satisfacción fue significativamente superior a la obtenida en grupos que no recibieron este tipo de tratamiento.
Los autores concluyeron que, dado los mínimos efectos secundarios que puede provocar cuando se utiliza adecuadamente, la cosmética ungueal puede convertirse en una valiosa herramienta para mejorar la estética individual y, por ende, la calidad de vida y el bienestar psicológico del paciente.
La importancia de un asesoramiento especializado
Sin embargo, tal como hemos explicado en este artículo, es muy importante acudir a centros específicos de diagnóstico y tratamiento de la patología ungueal para recibir un correcto asesoramiento.
Incluso patologías aparentemente sencillas pueden requerir un abordaje especializado para evitar recaídas o secuelas. Un ejemplo frecuente es la uña encarnada persistente, cuyo tratamiento analizamos en detalle en el artículo ¿Tu hijo tiene una uña encarnada que no mejora? Así la tratamos de forma definitiva.
No todos los productos valen para todo y cada paciente requiere soluciones personalizadas.
Asimismo, la aplicación de cosmética ungueal debe realizarse en centros autorizados, con productos de calidad que cumplan la normativa vigente y siempre por profesionales acreditados para tal fin.
La belleza no debería estar nunca reñida con la salud

En Talus Foot doctors creemos que la belleza no debería estar nunca reñida con la salud.
En nuestra práctica clínica atendemos pacientes con alteraciones ungueales secundarias a tratamientos cosméticos, pero también enfermedades inflamatorias, infecciosas y lesiones potencialmente graves que inicialmente pueden confundirse con un problema meramente estético.
Por ello, seguimos trabajando y formándonos para ofrecer un asesoramiento individualizado, basado en la evidencia científica y adaptado a las necesidades de cada paciente.
Artículo escrito y revisado por la Lic. Ana Delgado Guirao
Ana Delgado Guirao es podóloga especializada en biomecánica, ortopodología, cirugía podológica y osteopatía, con más de 20 años de experiencia en el diagnóstico y tratamiento de las patologías del pie.
Su actividad se centra en el análisis de la marcha, las alteraciones biomecánicas, el pie diabético, la cirugía, las lesiones por sobrecarga y el tratamiento conservador de las patologías del pie y tobillo.
Conoce a Ana Delgado y al equipo de Talus Foot doctors.
⚠️ Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye una valoración médica. Si el dolor es intenso, persiste varios días, aparece tras un traumatismo o impide apoyar el pie con normalidad, es recomendable consultar con un especialista.
Referencias
Manual de patología ungueal. 1.ª ed. Toledo: Grupo Aula Médica; 2018. ISBN: 978-84-7885-624-4. - Salleras Redonnet M. Treatment of refractory fingernail onychomycosis caused by nondermatophyte molds with methyl aminolevulinate photodynamic therapy. Gilaberte Y, Aspiroz C, Martes MP, Alcalde V, Espinel-Ingroff A, Rezusta A. - Journal of the American Academy of Dermatology. 2011;65(3):669-671. In vitro antimicrobial photodynamic therapy against Trichophyton mentagrophytes using New Methylene Blue as the photosensitizer. Actas Dermo-Sifiliográficas. 2016;107(9):765-770. - López-Chicón P, Gulías Ó, Nonell S, Agut M.






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