Juanetes: qué son, síntomas, causas y cómo tratarlos.
- Dr. Alexis Lucas Rojas - Talus Foot Doctors

- 31 oct 2025
- 13 min de lectura
Actualizado: 14 jul
"El juanete o hallux valgus puede causar dolor, roce y dificultad para caminar. Te explicamos causas, tratamientos y cuándo valorar cirugía"

Si cada vez te cuesta más encontrar zapatos cómodos, notas un bulto en el lado interno del pie o ves que el dedo gordo se está desviando hacia los otros dedos, puede que no sea solo “un problema de calzado”. Puede ser un juanete, conocido médicamente como hallux valgus.
El juanete es una de las deformidades más frecuentes del pie. Muchas personas lo describen como un hueso que “sale hacia fuera”, pero en realidad el problema es más profundo: el dedo gordo se va desviando hacia el segundo dedo y el primer metatarsiano se desplaza en sentido contrario. Esa combinación es la que produce la prominencia típica en la parte interna del pie.
Al principio puede ser solo una molestia con determinados zapatos. Con el tiempo, en algunos pacientes aparece dolor, inflamación, dificultad para caminar, problemas para calzarse o sobrecarga en la planta del pie.
Y aquí conviene dejar una idea clara desde el principio: no todos los juanetes necesitan cirugía.
Si un juanete no duele, no limita y no provoca problemas con el calzado, muchas veces basta con vigilarlo y adaptar algunos hábitos. La cirugía se valora cuando el juanete empieza a afectar de verdad a la vida diaria.
Lo más importante sobre los juanetes
Un juanete no es simplemente un bulto. Es una deformidad progresiva de la articulación del dedo gordo del pie.
Puede estar años sin doler, pero también puede provocar roce, inflamación, dolor al caminar, dificultad para usar zapatos cerrados o dolor en la planta del antepié.
El tratamiento depende de cada caso. A veces basta con cambiar el calzado, proteger la zona o usar plantillas si hay sobrecarga.
Otras veces, cuando el dolor persiste o la deformidad afecta a otros dedos, conviene valorar una cirugía personalizada con un especialista en pie y tobillo.
¿Qué es exactamente un juanete?
El juanete aparece en la articulación de la base del dedo gordo. Con el tiempo, el dedo gordo se inclina hacia los otros dedos y la parte interna del pie se vuelve más prominente. Esa zona puede rozar con el zapato, inflamarse y doler.
En consulta lo vemos a menudo: pacientes que llevan años comprando zapatos más anchos, usando protectores o evitando caminar demasiado porque “el juanete se enciende”.
A veces el dolor no aparece cada día, pero cuando aparece condiciona mucho: molesta al caminar, al estar de pie o simplemente al llevar un zapato cerrado.
También hay pacientes que consultan porque el pie ha cambiado de forma, aunque todavía no tengan mucho dolor. Esto también es importante, porque un juanete puede avanzar lentamente y acabar afectando al segundo dedo o provocando dolor en la planta del antepié.
Cuando el dolor se localiza en el dedo gordo, no siempre la causa es un juanete. Puede haber otras patologías, como artrosis, gota, sesamoiditis o lesiones por sobrecarga. Por eso, si tu principal síntoma es dolor en esta zona, puede ayudarte leer también el artículo “Dolor en el dedo gordo del pie: causas, síntomas y tratamiento: mucho más que un simple juanete”.
¿Por qué salen los juanetes?
La causa casi nunca es única.
En muchos pacientes no hay un solo motivo identificable; lo habitual es que el juanete aparezca por la suma de predisposición familiar, forma del pie, biomecánica y factores externos como el calzado.
La herencia tiene un papel importante.
Es frecuente que una persona con juanetes recuerde que su madre, su padre, una abuela o varias mujeres de la familia también los tenían.
No siempre se hereda “el juanete” como tal, pero sí una forma de pie más predispuesta: un antepié más ancho, cierta laxitud, tendencia al pie plano o una articulación del dedo gordo con más facilidad para desviarse.
El calzado también influye, pero hay que explicarlo bien.
Los zapatos estrechos, de punta fina o con tacón alto no siempre son la causa única del juanete. Sin embargo, pueden aumentar el roce, empeorar el dolor y hacer que una deformidad ya predispuesta dé más síntomas.

También pueden influir el pie plano, la hiperlaxitud, algunas enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide, alteraciones de la pisada o deformidades asociadas de los dedos pequeños.
Por eso, cuando valoramos un juanete, no miramos solo el bulto. Miramos el pie completo: cómo apoya, cómo se mueve el dedo gordo, si hay dolor en la planta, si el segundo dedo empieza a desviarse y qué tipo de calzado utiliza el paciente.
El hallux valgus forma parte de un grupo más amplio de deformidades del antepié. Si quieres entender mejor cómo y por qué se deforma el pie con el tiempo, te recomendamos leer “Deformidades del pie: cuáles son, por qué aparecen y cuándo debes consultar”.
¿Es más frecuente en mujeres?
Sí. El hallux valgus es más frecuente en mujeres, aunque también aparece en hombres.
Probablemente se debe a una combinación de factores: predisposición familiar, forma del pie, laxitud ligamentosa y años de uso de calzado más estrecho o menos respetuoso con el antepié.
En hombres, muchas veces el diagnóstico llega más tarde. El calzado masculino suele ser más ancho y puede permitir que el problema pase desapercibido durante más tiempo. Pero cuando el juanete empieza a doler, la limitación puede ser igual de importante.
Síntomas del juanete

El síntoma más habitual es el dolor en la parte interna del pie, justo sobre la prominencia del juanete.
Suele empeorar con zapatos estrechos o rígidos y mejorar al descalzarse o usar un calzado más amplio.
También puede aparecer enrojecimiento, inflamación, sensación de quemazón por el roce, callosidades o dificultad para encontrar zapatos cómodos.
En fases más avanzadas, el dedo gordo puede empujar al segundo dedo, favorecer dedos en garra o provocar dolor debajo de la planta del antepié. Este dolor plantar se conoce como metatarsalgia.
Cuando el juanete altera la forma de apoyar el dedo gordo, otras zonas del antepié pueden empezar a cargar más de la cuenta. Si notas dolor en la almohadilla del pie, te puede interesar el artículo “Metatarsalgia: causas, síntomas, tratamiento y cuándo consultar a un especialista”.
Un detalle importante: el tamaño del juanete no siempre se corresponde con el dolor. Hay juanetes grandes que apenas molestan y juanetes más pequeños que duelen mucho porque rozan justo en una zona sensible o porque la articulación está inflamada.
¿Cuándo debería consultar a un especialista?
No hace falta consultar de urgencia por un juanete pequeño que no duele. Pero sí conviene pedir una valoración si el dolor se repite, si cada vez cuesta más encontrar calzado, si la deformidad progresa o si aparece dolor en la planta del pie.
También es recomendable consultar si el segundo dedo empieza a desviarse, si aparecen rozaduras frecuentes, si el juanete limita el deporte o si tienes diabetes, problemas de circulación, artritis reumatoide o pérdida de sensibilidad en los pies.
En estos casos, una simple rozadura puede convertirse en un problema mayor.
Situación | Qué suele recomendarse |
Juanete visible, pero sin dolor | Vigilar evolución, adaptar calzado y controlar si progresa |
Dolor solo con zapatos estrechos | Cambiar calzado y proteger la zona de roce |
Dolor frecuente al caminar | Valoración médica y radiografías en carga |
Dolor en la planta o segundo dedo afectado | Estudiar todo el antepié, no solo el juanete |
Dolor persistente pese a tratamiento conservador | Valorar cirugía si limita la vida diaria |
¿Cómo se diagnostica un juanete?
El diagnóstico empieza escuchando al paciente. Puede parecer obvio, pero es fundamental.
No tratamos una radiografía; tratamos a una persona que quizá ya no puede caminar como antes, que evita ciertos zapatos o que ha dejado de hacer deporte por dolor.
Después exploramos el pie. Valoramos la desviación del dedo gordo, la movilidad de la articulación, la presencia de inflamación, el apoyo del pie, los dedos vecinos y las zonas de sobrecarga en la planta.
En muchos casos pedimos radiografías en carga, es decir, hechas de pie, apoyando el peso. Son importantes porque el pie no se comporta igual tumbado que soportando el peso del cuerpo. Estas radiografías nos ayudan a medir la desviación, valorar la articulación, detectar artrosis si la hay y planificar el tratamiento más adecuado.
La decisión no depende solo de los grados que aparecen en la radiografía. Depende de los síntomas, la actividad del paciente, el tipo de pie, la evolución de la deformidad y el impacto real en su día a día.
En algunos pacientes, el juanete se acompaña de una alteración de la pisada o de una mala distribución de cargas. Si tienes dolor recurrente, desgaste irregular del calzado o molestias en otras zonas del pie, puede ayudarte leer “5 señales de que deberías revisar tu pisada”
Tratamiento del juanete sin cirugía
El tratamiento conservador puede ayudar mucho, sobre todo cuando el juanete es leve, moderado o todavía no limita demasiado. Pero hay que ser honestos: las medidas sin cirugía pueden aliviar el dolor, reducir el roce y mejorar la pisada, pero normalmente no hacen desaparecer un juanete ya formado.
La medida más importante suele ser el calzado. Un zapato con puntera amplia, material flexible y buena sujeción puede cambiar mucho los síntomas. No se trata de llevar siempre un zapato ortopédico, sino de evitar que el pie pase muchas horas comprimido en una horma estrecha.
Los protectores de silicona o almohadillas pueden ayudar cuando el problema principal es el roce. Los separadores de dedos pueden aliviar en algunos juanetes leves o flexibles, sobre todo si reducen la presión entre los dedos. Sin embargo, no corrigen deformidades avanzadas y no deben utilizarse si aumentan el roce dentro del zapato.
Las plantillas, ya sean estándar o personalizadas según el caso, pueden ser útiles cuando hay pie plano, mala distribución de cargas, metatarsalgia o dolor en la planta del antepié. No enderezan el dedo gordo por sí solas, pero pueden mejorar cómo apoya el pie y reducir sobrecargas.
En algunos pacientes también recomendamos ejercicios, fisioterapia o trabajo de movilidad y fuerza del pie, especialmente si son deportistas o tienen pies flexibles. Cuando hay un brote inflamatorio, el frío local y la medicación antiinflamatoria pueden aliviar, siempre que el paciente pueda tomarlos y no existan contraindicaciones.
Lo que no recomendamos es vivir durante meses a base de antiinflamatorios para poder caminar. Si el dolor se repite, es mejor estudiar bien el caso.
¿Cuándo hay que operar un juanete?

La cirugía se plantea cuando el juanete causa dolor, limita la marcha, dificulta el calzado o afecta a otros dedos, y las medidas conservadoras ya no son suficientes.
Esta es una de las preguntas más frecuentes en consulta. Y la respuesta no debería basarse solo en si el pie “se ve feo” o si la radiografía impresiona.
La pregunta importante es otra:
¿cuánto está afectando ese juanete a tu vida diaria?
Si el juanete te impide caminar distancias normales, te obliga a cambiar constantemente de calzado, se inflama con frecuencia o empieza a deformar el segundo dedo, entonces tiene sentido valorar la cirugía.
La cirugía de juanetes no debería indicarse solo por estética. Es normal que al paciente le preocupe la forma del pie, pero el objetivo principal de la operación debe ser mejorar el dolor, la función y la capacidad para caminar y calzarse mejor.
Una frase que usamos mucho en consulta es esta: "no se opera un juanete porque se ve mal; se opera cuando está dando problemas reales".
Si esta es precisamente tu duda principal, hemos desarrollado este tema con más detalle en el artículo “¿Cuándo hay que operar un juanete?”, donde explicamos por qué la indicación debe basarse en dolor, limitación funcional o dificultad real para calzarse, y no solo en la estética del pie
¿En qué consiste la cirugía de juanetes?
La cirugía busca corregir la deformidad y mejorar la función del dedo gordo. No consiste simplemente en “limar el bulto”. Si solo se elimina la prominencia sin corregir la desviación del hueso, el problema puede reaparecer o quedar mal corregido.
Según el tipo de juanete, la cirugía puede incluir cortes controlados en el hueso, llamados osteotomías, para realinear el primer metatarsiano y el dedo gordo. En muchos casos se utilizan pequeños tornillos, grapas o placas para mantener la corrección mientras el hueso consolida.
La técnica se elige según cada pie. No es lo mismo un juanete leve que uno severo, un pie con buena movilidad que un pie con artrosis, ni un paciente joven deportista que una persona mayor con deformidades asociadas.
Por eso, más que hablar de “la operación de juanetes”, deberíamos hablar de cirugía personalizada del hallux valgus.
Como cualquier cirugía, la operación de juanetes también tiene riesgos. Puede haber inflamación prolongada, rigidez del dedo, molestias residuales, problemas de cicatrización, transferencia de carga hacia otros metatarsianos o, en algunos casos, reaparición parcial de la deformidad. Por eso la indicación debe ser cuidadosa y la técnica debe adaptarse a cada pie.
Hablar de cirugía también significa hablar de expectativas realistas. Si estás valorando operarte, es recomendable conocer antes los posibles riesgos y cómo reducirlos. Te lo explicamos con más detalle en “Complicaciones de la cirugía de juanetes: lo que debes saber”
¿Cirugía abierta o mínimamente invasiva?
Hoy existen técnicas abiertas y técnicas mínimamente invasivas o percutáneas. Las técnicas mínimamente invasivas utilizan incisiones más pequeñas y pueden ser muy útiles en casos seleccionados. Pero no todos los juanetes deben operarse igual.
La mejor técnica no es siempre la más nueva ni la que deja la cicatriz más pequeña. La mejor técnica es la que corrige bien la deformidad, respeta la biomecánica del pie y se adapta al caso concreto.
En deformidades severas, pies con mucha inestabilidad, casos con artrosis o deformidades asociadas, una técnica abierta puede ser más adecuada que una técnica mínimamente invasiva. En otros casos, una técnica percutánea puede ser una buena opción. Lo importante es escoger la cirugía adecuada para ese pie, no aplicar la misma solución a todos los pacientes.
En Talus Foot Doctors valoramos cada pie de forma individual. La decisión no depende solo de la radiografía, sino también del dolor, la actividad, la movilidad del dedo, el tipo de deformidad y las expectativas reales del paciente.
Recuperación después de la cirugía

La recuperación depende de la técnica utilizada y de si se han corregido otras deformidades además del juanete. En muchos casos, la cirugía puede hacerse de forma ambulatoria y el paciente vuelve a casa el mismo día.
Durante las primeras semanas se utiliza un zapato postoperatorio especial. Muchos pacientes pueden apoyar desde el inicio con ese zapato, aunque siempre depende de la técnica y de la indicación del cirujano.
El pie suele inflamarse, y esa inflamación puede durar varias semanas o incluso meses, sobre todo al final del día.
La vuelta al calzado normal se hace de forma progresiva. No conviene correr demasiado.
Que el paciente pueda caminar no significa que el pie ya esté preparado para todo.
Aunque algunos pacientes caminan pronto con zapato postoperatorio, la recuperación completa no termina cuando se empieza a apoyar.
En deportistas, la recuperación debe ser todavía más cuidadosa. No es lo mismo volver a caminar que volver a correr, jugar a pádel, fútbol, bailar o hacer montaña. Antes de volver al impacto hay que valorar dolor, inflamación, movilidad del dedo gordo, fuerza, apoyo y tolerancia al esfuerzo.
La vuelta al deporte de impacto suele requerir una progresión más larga y supervisada.
¿Puede volver a salir un juanete después de operarlo?
Sí, puede ocurrir. No es lo habitual cuando la indicación, la técnica y el seguimiento son adecuados, pero la recidiva existe.
El riesgo depende de muchos factores: la gravedad inicial, la forma del pie, la laxitud, la técnica utilizada, la calidad de la corrección, el uso de calzado posterior y el cumplimiento del postoperatorio.
Por eso insistimos tanto en planificar bien la cirugía. Una buena operación de juanete no busca solo que el pie se vea recto en una foto. Busca que el dedo gordo vuelva a funcionar mejor dentro del conjunto del pie.
Preguntas frecuentes sobre juanetes
¿Un juanete se puede corregir sin cirugía?
Si el juanete ya está formado, lo habitual es que no desaparezca solo. El tratamiento conservador puede aliviar el dolor, mejorar el roce y ayudar a caminar mejor, pero no suele corregir del todo la deformidad.
¿Las plantillas sirven para los juanetes?
Pueden servir si hay alteraciones de la pisada, pie plano, dolor plantar o metatarsalgia. No son una solución mágica para enderezar el dedo, pero en pacientes bien seleccionados pueden reducir sobrecargas y mejorar los síntomas.
¿Cuándo debería operarme?
Cuando el dolor es frecuente, el calzado se vuelve un problema, caminar se hace difícil o el juanete empieza a afectar a otros dedos. La decisión debe tomarse después de una valoración completa por un especialista en pie y tobillo.
¿La cirugía de juanetes duele mucho?
El dolor postoperatorio suele controlarse con anestesia adecuada, medicación, elevación del pie y reposo relativo. Cada paciente es diferente, pero con un buen protocolo el dolor suele ser manejable.
¿Cuánto tarda la recuperación?
Depende del tipo de cirugía y del paciente. Muchas personas caminan pronto con zapato postoperatorio, pero la inflamación puede tardar más en desaparecer. La vuelta al deporte debe hacerse de forma progresiva.
Conclusión
El juanete o hallux valgus no es solo un problema estético. Puede empezar como una pequeña prominencia en el dedo gordo y acabar provocando dolor, inflamación, dificultad para calzarse, metatarsalgia o deformidad de otros dedos.
No todos los juanetes necesitan cirugía. Muchos pueden controlarse con calzado adecuado, protectores, plantillas o ajustes en la actividad. Pero cuando el dolor se repite o el pie empieza a limitar la vida diaria, conviene consultar.
¿Tienes dudas sobre tu caso?

En Talus Foot doctors estudiamos cada caso de forma individual.
Nuestro objetivo no es operar todos los juanetes, sino ayudarte a entender qué está pasando en tu pie y ofrecerte el tratamiento más adecuado: desde medidas conservadoras hasta una cirugía personalizada cuando realmente es necesaria.
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Autor
Cirugía Ortopédica y Traumatología.
Referencias:
MedEd STAT – “Bunions (Hallux Valgus)". MinClinic – “Bunion Treatment Surgery, Causes, Treatment & Prevention”. "Bunionectomy: Surgical Intervention for Bunions" -Cortho. "The Treatment of Hallux Valgus (PMC)".
Descubre al Dr. Alexis Lucas Rojas
Médico egresado de la Universidad San Carlos de Guatemala obteniendo el título de Médico y Cirujano. Egresado de la Universidad San Carlos de Guatemala como maestro en ciencias médicas con especialidad de Ortopedia y Traumatología (año 2024). Fellowship en cirugía de pie y tobillo en el hospital de Mataró y Clínica Creu Clanca en Barcelona España (año 2025).
TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN Y PUBLICACIONES (POSTER, COMUNICACIONES) EN LATINOAMÉRICA Y ESPAÑA
He iniciado la realización de artículos e investigación desde estudiante de quinto año medicina de la carrera de médico y cirujano. Obteniendo el segundo lugar a nivel nacional de Guatemala (año 2017)ñ
Publicación realizada en el colegio mexicano de ortopedia y traumatologia en el año 2019.
Publicación realizada en la asociación argentina de trauma ortopédico (año 2020).
dPublicación en revista latinoamericana de cirugía ortopédica realizado en la ciudad de Guatemala (año 2022).
Ppublicación en revista latinoamericana de cirugía ortopédica realizado en costa rica (septiembre 2023).
Presentación de serie de casos de comunicación oral, en el congreso anual de la sociedad matritense de cirugía ortopédica y traumatológica (año 2024).
Apoyo como colaborador en la presentación de póster de serie de casos en el congreso MIFAS realizado en barcelona ( se llevará a cabo año noviembre 2025).
"Mis dos grandes pasiones (médico traumatólogo, investigación) y el deporte( practicar el fútbol), esto me acerca a los pacientes en el investigar para apoyarlos a su pronta recuperación o solución de dicha enfermedad. En cuanto a los pacientes deportistas puedo percibir el dolor que padece cada uno por una lesión. ayudarlos mental y físicamente para su reincorporación a su amado deporte."



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